Reflexión sobre la ESI

 

Reflexión sobre la ESI, en el ámbito educacional:

La incorporación de la Educación Sexual Integral (ESI) en la educación es un tema de suma importancia y reflexión. A lo largo de la historia, la sexualidad ha sido un tema tabú y rodeado de mitos y desinformación. Sin embargo, la ESI busca cambiar esta realidad al brindar a las personas conocimientos adecuados, herramientas y habilidades para desarrollar una sexualidad saludable y responsable.

La educación Sexual Integral es un derecho. Es una obligación. Es una necesidad. Es una apuesta…es una oportunidad. Oportunidad para conectarnos, para hablar de lo que nos pasa para pensar-nos y pensar nuestros vínculos. Oportunidad para desnaturalizar lo aprendido e interpelar los discursos dominantes. Es una oportunidad para que las escuelas revisen algunos de sus sentidos. Es una oportunidad para acercarnos entre familias y escuelas y pensar juntos cuales son las necesidades de los estudiantes y la mejor manera de acompañarlos en la construcción de su identidad.

La ley 26150, en su artículo primero, establece: “A los efectos de esta ley, entiéndase como Educación Sexual Integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”.

El enfoque integral de la ESI se basa en 4 FUNDAMENTOS. Son la base desde la cual la ESI fue y es pensada y promovida en todas las escuelas:

La promoción de la Salud.

Las personas involucradas como sujetos de derecho.

La atención a lo complejo del hecho educativo.

Finalmente, la integralidad del enfoque de la ESI y sus implicancias.

La ESI se fundamenta en la promoción de la salud porque nos permite pensar a la sexualidad como algo inherente al ser humano, que va más allá de la enfermedad o la patología, que tiene que ver con cómo generamos mejores condiciones de vida, ambientes y entornos protectores donde todas y todos nos sintamos valoradas/os y reconocidas/os por las/os otras/os, contemos con personas y redes sociales a las cuales recurrir y de las que nos sintamos parte. Y, sobre todo, podamos contar con relaciones respetuosas, no violentas ni coercitivas, que nos hagan crecer como personas y como comunidad.

La Ley N° 26.150 adopta tanto el enfoque de género como el enfoque normativo anclado en la perspectiva de los Derechos Humanos, que plantean como horizonte deseable el ejercicio pleno de los derechos sexuales, y los derechos reproductivos y no reproductivos.  Su propuesta integral presenta un marco amplio, con un sustento legal legitimado por organizaciones civiles y tratados internacionales, que promueve el respeto por las diversas formas de vivir el propio cuerpo y de construir relaciones afectivas enmarcándose en el respeto por sí mismo y por las/os demás.

Es la oportunidad que tenemos en el contexto actual de democratización del sistema educativo, de fortalecer la atención hacia las particularidades y las trayectorias que van a realizar las/os niñas/os y adolescentes, de hacer que los actores institucionales, atiendan a la necesidad de afrontar el desafío de la inclusión como un mandato ético y político.

La ESI implica un espacio de enseñanza y un espacio de aprendizaje sistemático, con contenidos adecuados a la edad de las alumnas y los alumnos, su situación y su contexto sociocultural, que comprende saberes y habilidades para la toma de decisiones conscientes y críticas sobre los EJES que atraviesan toda la ESI.

A través de los saberes se busca trabajar temas tales como: el conocimiento de la diversidad entre los seres humanos en distintos contextos y tiempos, aproximando a las/os alumnas/os a los diversos modos de organizar la vida social, al reconocimiento de los roles y relaciones entre mujeres y varones y las distintas formas de organización familiar; la construcción de habilidades para expresar la defensa de su integridad personal; la construcción de la progresiva autonomía y autovaloración respecto de las posibilidades de expresar y comunicar mediante lenguajes artísticos; la reflexión acerca de los modelos corporales presentes en los medios de comunicación, en la publicidad y en el deporte-espectáculo, entre otros.

Todo ello teniendo presente siempre la complejidad del hecho educativo: es decir, el proceso individual y grupal de aprendizaje que con nuestras acciones pedagógicas vamos provocando y acompañando, los vínculos y relaciones que se generan entre las/os chicos/as en el aula y fuera de ella. También la complejidad se expresa en la heterogeneidad de situaciones de vida que atraviesan nuestras/os alumnas/os: es sabido que el primario (y el inicial) como nivel educativo tienen límites etarios, pero también es sabido que las infancias son muy diferentes según los sectores socioeconómicos o culturales que predominan en el contexto de la escuela.

 PROPOSITOS FORMATIVOS:

Ø  Ofrecer oportunidades de ampliar el horizonte cultural desde el cual cada niño, niña o adolescente desarrolla plenamente su subjetividad reconociendo sus derechos y responsabilidades y respetando y reconociendo los derechos y responsabilidades de las otras personas.

Ø  Expresar, reflexionar y valorar las emociones y los sentimientos presentes en las relaciones humanas en relación con la sexualidad, reconociendo, respetando y haciendo respetar los derechos humanos.

Ø  Estimular la apropiación del enfoque de los derechos humanos como orientación para la convivencia social y la integración a la vida institucional y comunitaria, respetando, a la vez, la libertad de enseñanza, en el marco del cumplimiento de los preceptos constitucionales.

Ø  Propiciar el conocimiento del cuerpo humano, brindando información básica sobre la dimensión anatómica y fisiológica de la sexualidad pertinente para cada edad y grupo escolar.

Ø  Promover hábitos de cuidado del cuerpo y promoción de la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular, de acuerdo a la franja etaria de los estudiantes.

Ø  Promover una educación en valores y actitudes relacionados con la solidaridad, el amor, el respeto a la intimidad propia y ajena, el respeto por la vida y la integridad de las personas y con el desarrollo de actitudes responsables ante la sexualidad.

Ø  Presentar oportunidades para el conocimiento y el respeto de sí mismo/a y de su propio cuerpo, con sus cambios y continuidades tanto en su aspecto físico como en sus necesidades, sus emociones y sentimientos y sus modos de expresión.

Ø  Promover aprendizajes de competencias relacionadas con la prevención de las diversas formas de vulneración de derechos: maltrato infantil, abuso sexual, trata de niños

Ø  Propiciar aprendizajes basados en el respeto por la diversidad y el rechazo por todas las formas de discriminación.

Ø   Desarrollar competencias para la verbalización de sentimientos, necesidades, emociones, problemas y la resolución de conflictos a través del diálogo.

Es responsabilidad de todos los actores institucionales promover situaciones de aprendizaje que favorezcan la apertura al diálogo, la confianza para que los estudiantes expresen sus inquietudes, sentimientos y emociones, el respeto por la diversidad y de sí mismo.

En conclusión, la ESI es una herramienta valiosa para promover una sexualidad saludable, segura y basada en el respeto y la igualdad. Al proporcionar información y habilidades adecuadas, la ESI empodera a las personas para tomar decisiones informadas y responsables en su vida sexual y afectiva. Además, contribuye a construir una sociedad más justa, inclusiva y libre de violencia de género. Es necesario continuar promoviendo y defendiendo la implementación de la ESI en la educación para el beneficio de todas las personas y de la sociedad en su conjunto.






Comentarios