Unidad III

 Ejes de la ESI.

Debemos tener en cuenta que existen cinco ejes que marca la ESI:

A.    Reconocer la perspectiva de género. La importancia es reconocer las diferencias sexuales, analizar las desigualdades entre hombres y mujeres, incorporar el concepto de igualdad de género para abordar las desigualdades y hacer realidad la igualdad de todas las personas, independientemente de su género.

B.    Respetar la diversidad.  Se trata de aprender a convivir en una sociedad plural y poner en valor la diversidad. Se debe respetar la identidad de género y la orientación sexual de todas las personas. Se debe rechazar la violencia y la estigmatización por la orientación sexual e identidad de género ya que no puede haber silencio pedagógico frente a la discriminación de cualquier tipo.

C.    Valorar la afectividad: Se debe tener en cuenta que, las emociones y sentimientos están presentes en toda interacción humana. La afectividad puede contribuir al encuentro o desencuentro con otras personas con las que interactuamos cotidianamente. Se deben generar las condiciones para que cada uno pueda expresar su punto de vista respetando las diferencias, sin anular las tensiones, o los conflictos. Se debe respetar la intimidad propia y ajena, y por último, se debe rechazar toda manifestación coercitiva del afecto, el abuso y la violencia de género y sexual.  

D.    Ejercer nuestros derechos. Este eje, reconoce las necesidades y derechos de los niños, niñas y adolescentes y ubica a los adultos y al estado como garante de sus derechos. Desde la ESI, se preocupa propiciar el enfoque de los derechos humanos como orientación para la convivencia social.

E.    Cuidar el cuerpo y la salud. Se incorporan diferentes dimensiones: la historia personal, los discursos científicos, los derechos humanos, las ofertas de la sociedad de consumo. 

Estos cinco ejes de la ESI, aseguran un abordaje integral de todas las dimensiones humanas. Son ejes que, si bien se tratan de manera separada, no implica que no tengan relación entre cada una de ellas. La pregunta problematizadora sería la siguiente: Dentro de estos cinco ejes de la ESI ¿Podríamos incorporar otros ejes en razón de la evolución que trasciende esta temática? La respuesta es sí, si bien se encuentra interrelacionados con los vigentes, podemos ampliar la temática sobre los mismos. Dichos ejes pueden ser los siguientes:

a.     Consentimiento y límites: Educar sobre la importancia del consentimiento en todas las relaciones, incluyendo las sexuales. Enseñar a reconocer y establecer límites personales y respetar los límites de los demás.

Es un eje, que puede relacionarse con el cuidado del cuerpo y el ejercicio de los derechos que igualmente se debe tener presente. El respeto por los derechos sexuales, por la transformación o no del cuerpo, por los derechos reproductivos se asientan en tratados internacionales de derechos humanos. Dentro de este plexo normativo encontramos: derechos a la igualdad, a la privacidad, a la salud, a la vida, a no sufrir torturas ni malos tratos. Son derechos que protegen a las personas y promueven sus posibilidades de tomar decisiones informadas, sin coacción, discriminación ni violencia.

En virtud de las normas internacionales de derechos humanos, los gobiernos están obligados a garantizar el derecho de las personas a participar de manera activa e informada en la toma de decisiones que les afectan, lo cual incluye las decisiones sobre cuestiones relativas a su salud. El derecho a una participación informada, garantiza que las necesidades y prioridades de las personas más afectadas, especialmente las pertenecientes a poblaciones marginadas que han sufrido discriminación, se toman como base para lograr mejoras en estos ámbitos. La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, por ejemplo, dispone que los Estados Partes deben garantizar que las mujeres tienen derecho a participar plenamente y estar representadas en la formulación de políticas públicas en todos los sectores y niveles. Lo mismo sucede cuando debemos consentir las relaciones sexuales.

El cuerpo es la estructura biológica del ser humano. Determina al hombre en su existencia físico material. Los sujetos de derechos individuales tienen un cuerpo sobre el cual pueden decidir qué hacer, de forma directa o consentida, incluso cabe la posibilidad de actos de injerencia corporal indirectos o impuestos. La persona puede aspirar a un cuerpo mejor o utilizarlo en beneficio de los demás. El cuerpo humano, como base fisiológica de la personalidad, está protegido en el marco del núcleo duro de dignidad que le es atribuida per se. El derecho a los actos de libre disposición del cuerpo humano es la facultad de hacer con nuestro cuerpo lo que mejor creamos conveniente, siempre que no vaya contra las normas de orden público, las buenas costumbres o implique una disminución de la integridad y salud.

a   b. Sexualidad y Cultura: Abordar cómo la sexualidad es una construcción social que puede variar según las culturas y los contextos históricos. Promover el respeto por la diversidad cultural y la no discriminación.

Es un eje, que se relaciona con el respeto a la diversidad y al género. La sexualidad ha si considerada como una construcción sociocultural e histórica que se relaciona con la construcción de género.

La sexualidad humana es la manera en que las personas se ven a sí mismas, es su manera de pensar, de vestir, de relacionarse con los otros: amigos, familia o pareja.

La sexualidad se puede decir que está constituida por cuatro componentes:

Vínculos afectivos: es la manera en la que te relacionas con las personas. Desde pequeño das y recibes afecto, los padres te enseñan hábitos, valores y comportamientos que te permiten vivir en sociedad. Durante toda la vida se establecen diferentes tipos de sentimientos hacia los amigos, la familia, y la pareja.
Género: existe el género masculino y el género femenino (hoy ya un concepto más ampliado). Cada cultura educa de manera diferente a sus individuos, algunas hacen grandes diferencias entre los niños y las niñas, por ejemplo, los países musulmanes tratan muy diferente a un hombre y a una mujer. Otras culturas están acabando con las brechas de género y buscan dar el mismo trato y oportunidades a hombres y mujeres.

♦Erotismo: los seres humanos no somos como la mayoría de las especies que tienen relaciones sexuales solo para procrear. Nuestra especie disfruta el placer y en esta cultura el erotismo está vinculado con la atracción física y el deseo. Cada persona decide qué actividades sexuales practicar de acuerdo a sus creencias y valores.

♦Reproducción: es la capacidad biológica de tener hijos, en la sexualidad como construcción cultural se habla de reproductividad, que toma en cuenta la capacidad de tener hijos, criarlos y educarlos. En este caso, los padres adoptivos tienen capacidad de reproductividad, aunque no se reproduzcan biológicamente.



C.   Medios de Comunicación y Tecnología: Analizar cómo los medios de comunicación y la tecnología influyen en la construcción de la sexualidad y cómo se representan las relaciones y los cuerpos. Fomentar un consumo crítico y responsable de la información y las imágenes relacionadas con la sexualidad.


La sexualidad y el avance de la tecnología han estado interconectados y han experimentado cambios significativos a lo largo de la historia. La tecnología ha tenido un impacto en cómo entendemos, experimentamos y expresamos nuestra sexualidad. A continuación, mencionaré algunos aspectos clave de esta relación:

1.     Acceso a la información: La tecnología ha facilitado el acceso a información sobre la sexualidad, la educación sexual y la salud sexual. Las personas ahora pueden acceder fácilmente a recursos en línea que ofrecen información precisa y confiable sobre temas relacionados con la sexualidad, lo que les permite tomar decisiones más informadas y responsables.

2.     Comunicación y relaciones: Las tecnologías de la comunicación, como las redes sociales, aplicaciones de mensajería y citas en línea, han transformado la forma en que las personas se conocen, se conectan y se relacionan. Estas plataformas han abierto nuevas oportunidades para expresar la sexualidad y establecer conexiones, aunque también pueden presentar desafíos relacionados con la privacidad y la seguridad.

3.     Realidad virtual y aumentada: La realidad virtual y aumentada tienen el potencial de revolucionar la experiencia sexual al proporcionar entornos simulados e interactivos. Esto podría tener un impacto significativo en la forma en que las personas se relacionan a distancia y exploran su sexualidad.

4.     Salud sexual y aplicaciones móviles: Existen numerosas aplicaciones móviles que se centran en la salud sexual, incluyendo la planificación familiar, el rastreo del ciclo menstrual, la prevención de enfermedades de transmisión sexual y el apoyo a personas con disfunciones sexuales.

5.     Ética y privacidad: El avance tecnológico también ha planteado cuestiones éticas y de privacidad en el ámbito de la sexualidad. Es importante considerar cómo se recopila, almacena y utiliza la información relacionada con la sexualidad, así como abordar posibles problemas de seguridad y consentimiento.

Es fundamental que la sociedad se mantenga informada y reflexiva sobre cómo el avance de la tecnología afecta nuestra sexualidad, para asegurarnos de que se utilice de manera responsable y respetuosa, teniendo en cuenta los aspectos éticos, legales y de privacidad involucrados. Además, es esencial abogar por una educación sexual integral que se adapte a los cambios tecnológicos y promueva una sexualidad saludable y consensuada.

d,  Prevención de la Violencia de Género: Sensibilizar sobre la violencia de género y promover la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Enseñar a reconocer y prevenir situaciones de violencia y promover relaciones basadas en el respeto y la equidad.

Este es un aspecto crucial para promover sociedades igualitarias y libres de violencia. Debemos tener en cuenta, además del reconocimiento normativo que contamos a nivel nacional en relación a esta temática, algunas estrategias claves para poder abordarlas, entre ellas podemos mencionar:

-        Educación y sensibilización: Es fundamental implementar programas educativos desde una edad temprana que promuevan la igualdad de género, el respeto y la empatía. Esto puede incluir currículos escolares que aborden la violencia de género y las relaciones saludables, así como campañas de sensibilización en la comunidad.

-        Fomento de la igualdad de género: La desigualdad de género es uno de los factores subyacentes de la violencia de género. Trabajar para lograr una mayor igualdad en todos los ámbitos de la vida, incluyendo el acceso a la educación, oportunidades laborales y liderazgo, puede ayudar a reducir las tensiones y los conflictos que a menudo conducen a la violencia.

-        Intervención temprana: Identificar y abordar signos tempranos de comportamientos violentos o desiguales puede prevenir la escalada de la violencia. Esto implica proporcionar recursos y apoyo a las personas involucradas y a las comunidades afectadas.

-        Formación para profesionales: Capacitar a profesionales en el ámbito de la salud, la justicia y los servicios sociales para reconocer y responder adecuadamente a situaciones de violencia de género es esencial para brindar un apoyo efectivo y seguro a las víctimas. En la actualidad contamos con la ley Micaela, y la Ley Lucio.

-        Campañas de concienciación y medios de comunicación: Las campañas que desafíen los estereotipos de género y promuevan la igualdad pueden ayudar a cambiar las actitudes y comportamientos en la sociedad. Los medios de comunicación también desempeñan un papel importante al mostrar relaciones igualitarias y respetuosas en sus representaciones.

-        Acceso a servicios de apoyo: Es esencial garantizar que las víctimas de violencia de género tengan acceso a servicios de apoyo, como líneas de ayuda, refugios, asesoramiento y atención médica. Esto incluye asegurarse de que haya recursos suficientes y adecuados para atender a las necesidades de las víctimas. E incluso las líneas gratuitas es 114 – 112 en la provincia de Chubut.

-        Legislación y aplicación de la ley: Implementar leyes sólidas que prohíban la violencia de género y asegurar su aplicación efectiva son pasos fundamentales para prevenir y sancionar estos delitos.

-        Participación de la comunidad: La participación activa de la comunidad en la prevención de la violencia de género es esencial. Las iniciativas comunitarias pueden ayudar a desafiar las normas culturales y sociales que perpetúan la violencia y fomentar un cambio positivo.

Es importante tener en cuenta que la prevención de la violencia de género es una responsabilidad compartida que involucra a individuos, familias, comunidades, gobiernos y organizaciones. Al trabajar juntos para abordar las causas fundamentales y promover relaciones igualitarias y respetuosas, podemos avanzar hacia un futuro más seguro y equitativo para todos.

e. Planificación Familiar y Anticoncepción: Proporcionar información sobre métodos anticonceptivos y la importancia de la planificación familiar responsable para prevenir embarazos no deseados.

Este es otro eje que lo podemos vincular con el cuidado a la salud, pero que es de gran importancia la promoción y planificación de este tipo de políticas educacionales.

Tanto la planificación familiar como la anticoncepción son aspectos fundamentales para el control y la toma de decisiones sobre la reproducción y la vida sexual de las personas. Permite a la pareja: elegir cuando tener hijos, cuantos tener, además contar con los beneficios adicionales que detenta la anticoncepción que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

Promover el acceso a una amplia gama de métodos anticonceptivos, la educación y el asesoramiento, así como el respeto a los derechos reproductivos, son pasos importantes para apoyar a las personas en la toma de decisiones informadas sobre su salud sexual y reproductiva.


f. Derechos Sexuales y Reproductivos: Educar sobre los derechos humanos relacionados con la sexualidad y la reproducción, incluyendo el derecho a la información, la privacidad, la elección reproductiva y la no discriminación.

Son derechos humanos fundamentales relacionados con la autonomía, dignidad y libertad de las personas en materia de salud sexual y reproductiva. Estos derechos están consagrados en diversos instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos y buscan garantizar que todas las personas tengan la capacidad de tomar decisiones informadas y autónomas sobre su sexualidad y reproducción, sin discriminación ni violencia.

La promoción y protección de los derechos sexuales y reproductivos son fundamentales para lograr sociedades más equitativas y respetuosas de la diversidad humana. A través de políticas públicas inclusivas, educación integral y acceso adecuado a servicios de salud, se puede avanzar hacia el pleno ejercicio de estos derechos, lo que contribuye al bienestar individual y colectivo.

Este, se vincula con el primer eje con el que comencé a desarrollar: Consentimientos y límites.

Es importante destacar que la inclusión de estos ejes adicionales puede variar según el contexto cultural y social de cada lugar, así como la edad y madurez de los estudiantes a quienes se dirija la educación sexual. La ESI es una herramienta valiosa para promover una sexualidad saludable, libre de prejuicios y basada en el respeto y la igualdad de derechos.


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